Del Puerto de Palma a la cocina: así empieza el día en Ca n’Eduardo

Hay platos que empiezan a cocinarse mucho antes de que se enciendan los fogones. En Ca n’Eduardo, el día arranca cuando Palma aún duerme, con el rumor del mar y las primeras barcas entrando al puerto. No es algo nuevo. Ocurre desde hace más de 80 años, y sigue marcando nuestro ritmo.

 

La cocina empieza en el puerto

El puerto de Palma es mucho más que el paisaje que se ve desde nuestra terraza. Es donde todo comienza. Cada mañana, cuando la ciudad apenas ha amanecido, las barcas pequeñas regresan a la lonja con el pescado y el marisco del día. Y ahí estamos nosotros, atentos, como siempre.

Elegimos con calma, sin forzar la carta. No trabajamos con prisas ni con producto que viaja de lejos. Lo hacemos con lo que el mar nos ofrece hoy. Eso nos permite cocinar nuestra cocina mediterránea tradicional que tanto nos representa, pero por supuesto, siempre con un toque contemporáneo.

 

¿Dónde comer pescado fresco en Palma?

En una ciudad como esta, decir que servimos pescado fresco no debería ser un argumento. Pero lo es. Porque lo que marca la diferencia es la cercanía: a la lonja, al producto, a la verdad.

Nosotros estamos a escasos metros del lugar donde llega ese pescado. Lo vemos llegar. Lo escogemos. Y lo cocinamos pocas horas después.

Por eso, cuando preguntas por la carta, a veces te decimos que hay algo fuera de carta. Porque hay días en los que aparece una pieza especial, un marisco en su mejor momento, un pescado que no se deja ver siempre.

Y eso no se puede planificar. Solo se puede cocinar bien, cuando se tiene entre manos.

 

Una cocina sin artificios, pero con historia

Ca n’Eduardo no es un restaurante de temporada. No abrimos cuando hay sol y cerramos cuando baja el ritmo. Aquí seguimos todo el año, porque el puerto también sigue. Porque la lonja sigue. Y porque quienes nos eligen lo hacen por algo más que por las vistas.
Nos gusta pensar que eso se nota en cada detalle. En el ritmo sin prisas del servicio. En el vino que recomendamos para maridar. En esa forma de atender sin interrumpir. Porque, aunque hayamos evolucionado con el tiempo, hay cosas que no han cambiado. Y no deberían hacerlo.

Si buscas un restaurante en Palma donde se trabaje con producto fresco del puerto, donde la cocina respete lo que el mar ofrece y donde el entorno no sea solo un decorado, estamos donde siempre.

Frente al puerto. Al lado de la lonja. Con las mismas ganas de cocinar bien que hace décadas.

Y con la convicción de que el mejor menú no lo marca el calendario, sino lo que llega del mar cada mañana.
Reserva desde nuestra web. Y ven a comprobarlo por ti mismo.

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