Comenzar el año implica dedicar tiempo a los reencuentros pendientes, a las celebraciones que se quedaron en el aire y a las ganas de volver a conectar sin prisas. Sabemos que muchos de los que os sentáis en nuestras mesas a final de año, luego pensáis en repetir.
Y nos parece una idea excelente. Porque no hace falta una fecha marcada para volver a compartir una comida que mejora cualquier momento.
En Ca n’Eduardo, cada día es una nueva oportunidad para saborear el Mediterráneo de verdad. Con vistas al Puerto de Palma, producto recién llegado de la lonja, y nuestro servicio, que acompaña sin interrumpir. Por eso, hoy te damos tres excusas (aunque sabemos que no las necesitas) para volver, aunque haya pasado poco tiempo.
1. Un reencuentro que quedó pendiente
Las fiestas suelen dejar planes a medias. Familiares que no coincidieron, amistades que se cruzaron con prisas o compañeros que aún tienen brindis por hacer. Enero es el momento perfecto para saldar esas cuentas pendientes con calma, alrededor de una buena mesa.
Aquí, el entorno te hace quedarte: la luz del puerto, el olor a sal, el ritmo sin agobios. Y en cocina, seguimos trabajando con el producto del día para ofrecerte platos que reconfortan sin cansar. Porque empezar bien el año también es esto: reconectar con los tuyos, sin excusas.
2. Una celebración que merece repetirse
Hay celebraciones que no necesitan una razón concreta. Logros pequeños, buenas noticias, nuevos comienzos… Cualquier excusa es buena para volver a brindar. Y si es frente al mar, mejor.
En Ca n’Eduardo, personalizamos menús para grupos y adaptamos los espacios según el tipo de encuentro. Todo está pensado para que funcione: entrantes para compartir, pescados frescos al horno, arroces con un fondo trabajado y ese vino que encaja a la perfección con tu elección de plato.
Hay celebraciones que, aunque no estén en la agenda, se quedan para siempre.
3. Simplemente, porque apetece repetir
Sí, viniste hace poco. Pero te quedaste con ganas de probar otro plato, de volver a ver esa llaüt que tiene el nombre de esa persona especial, o de repetir el postre que tanto te gustó. Y no hay ninguna norma que lo impida. Al contrario: aquí sabemos que el verdadero lujo es poder volver.
Nuestro menú cambia con la temporada y con el producto que llega cada día a la lonja. Por eso, aunque vengas dos veces seguidas, la experiencia nunca será igual.
Comer bien en Palma después de las fiestas
Tras el bullicio de diciembre, enero nos devuelve el ritmo de verdad. El de los paseos por el centro sin aglomeraciones, el del puerto que sigue funcionando cada mañana, y el de las mesas que se llenan de conversaciones largas y sin prisa.
En Ca n’Eduardo seguimos donde siempre, abiertos para quienes saben que comer bien no es cosa de una vez al año. Para quienes buscan un rincón auténtico en Palma, con sabor local, atención cercana y producto de temporada.
Así que, si te faltaban excusas para volver aquí tienes tres.
Y si no las necesitas, mejor aún. Reserva desde nuestra web y nos vemos frente al mar.



